lunes, julio 29, 2013
sábado, junio 01, 2013
martes, mayo 14, 2013
lunes, mayo 13, 2013
domingo, mayo 12, 2013
lunes, abril 29, 2013
Ayuda memoria
Volví pensando que quizás este blog podría tener una continuidad útil si pudiera utilizarlo como un anotador, como un ayuda memoria digital. Si bien es lo que, de algún modo, venía haciendo, tal vez, pensé, debería soltar un poquito la mano y pasar acá lo que muchas veces hago en mis libretas.
Claro que tengo libretas en las que tomo nota de las cosas que atrapan mi interés por aquí y por allá. Casi todas tienen una misma lógica. Como no soy muy ordenado, aunque las empiezo con la esperanza de dejar en esas páginas blancas algo que valga la pena ser encontrado, al tiempo se convierten en una especie de anotador verdulero en el que las cuentas se juntan con las listas, las entradas de diario con los números de teléfonos y, finalmente, se sazonan con retos que me propino a mi mismo y con promesas de avanzar en cosas que, muy seguido, quedan atrás.
Y lo pero es que raramente vuelvo a buscar en ellas lo que anoté ahí para ser encontrado. En rigor, no lo hago nunca. Acá al menos buscar es más fácil y eso, consecuente e ilusoriamente, trae aparejado que encontrar también lo sea. Seguramente será falso. El tiempo dirá.
Gracias a Cultmoviez pude ver Barberian Sound Studio de Peter Strickland. Me la había perdido en el Bafici y luego ganó el premio mayor. Creo que me pareció increíble porque coincidieron mis búsquedas con algunas características de la película. Todo transcurre en un estudio de sonido y el protagonista, Toby Jones, es un obsesivo del audio de la época del analógico, artista del folley que fue traído desde inglaterra para trabajar en una película de terror italiana.
Lo que realmente me atrapó es esa construcción centrífuga del a película. El terror del terror. Hacer el audio de una película de terror sin ver el terror. Un terror que se apodera del protagonista al estar en un ambiente completamente adverso y terrorífico de trabajo. La puesta en escena del artificio del terror a través de la filmación del audio de una película como eje de esta otra película. En fin, creo que lo que realmente me sorprendió es esa idea del within. Algo dentro de otra cosa que a su vez tiene otra cosa adentro. El sonido del sonido de la película de la película. Todo de terror pero sin que haya una sola imagen que remita al género. Brillante.
Para colmo con una fotografía infernalmente buena que, dicho sea de paso, (Nic Knowland ganó el premio a la mejor fotografía del Bafici otorgado por ADF) contribuye a lograr un clima muy tenso sin mostrar nada o casi nada especialmente perturbador. El personaje de Jones, el sonidista, está magistralmente construido. Un hombre de enorme talento, silencioso, constantemente acosado por un idiota, jodido que hace abuso de poder.
Como no había visto nada de Peter Strickland guglié y encontré una página en la versión inglesa de Wire en las que hace un "top choice of the web". Todo este preambulo era para recordar eso y poder volver buscar esas páginas sin que se pierdan en mis bookmarks.
http://thewire.co.uk/in-writing/the-portal/p=10438
Claro que tengo libretas en las que tomo nota de las cosas que atrapan mi interés por aquí y por allá. Casi todas tienen una misma lógica. Como no soy muy ordenado, aunque las empiezo con la esperanza de dejar en esas páginas blancas algo que valga la pena ser encontrado, al tiempo se convierten en una especie de anotador verdulero en el que las cuentas se juntan con las listas, las entradas de diario con los números de teléfonos y, finalmente, se sazonan con retos que me propino a mi mismo y con promesas de avanzar en cosas que, muy seguido, quedan atrás.
Y lo pero es que raramente vuelvo a buscar en ellas lo que anoté ahí para ser encontrado. En rigor, no lo hago nunca. Acá al menos buscar es más fácil y eso, consecuente e ilusoriamente, trae aparejado que encontrar también lo sea. Seguramente será falso. El tiempo dirá.
Gracias a Cultmoviez pude ver Barberian Sound Studio de Peter Strickland. Me la había perdido en el Bafici y luego ganó el premio mayor. Creo que me pareció increíble porque coincidieron mis búsquedas con algunas características de la película. Todo transcurre en un estudio de sonido y el protagonista, Toby Jones, es un obsesivo del audio de la época del analógico, artista del folley que fue traído desde inglaterra para trabajar en una película de terror italiana.
Lo que realmente me atrapó es esa construcción centrífuga del a película. El terror del terror. Hacer el audio de una película de terror sin ver el terror. Un terror que se apodera del protagonista al estar en un ambiente completamente adverso y terrorífico de trabajo. La puesta en escena del artificio del terror a través de la filmación del audio de una película como eje de esta otra película. En fin, creo que lo que realmente me sorprendió es esa idea del within. Algo dentro de otra cosa que a su vez tiene otra cosa adentro. El sonido del sonido de la película de la película. Todo de terror pero sin que haya una sola imagen que remita al género. Brillante.
Para colmo con una fotografía infernalmente buena que, dicho sea de paso, (Nic Knowland ganó el premio a la mejor fotografía del Bafici otorgado por ADF) contribuye a lograr un clima muy tenso sin mostrar nada o casi nada especialmente perturbador. El personaje de Jones, el sonidista, está magistralmente construido. Un hombre de enorme talento, silencioso, constantemente acosado por un idiota, jodido que hace abuso de poder.
Como no había visto nada de Peter Strickland guglié y encontré una página en la versión inglesa de Wire en las que hace un "top choice of the web". Todo este preambulo era para recordar eso y poder volver buscar esas páginas sin que se pierdan en mis bookmarks.
http://thewire.co.uk/in-writing/the-portal/p=10438
domingo, enero 06, 2013
fotolibros del 2012 - mis favoritos
Human Zoos. The Invention of the Savage. Edited and text by Pascal Blanchard, Gilles Boëtsch, Nanette Jacomijn Snoep. Actes Sud, 2012. 382 pp., illustrated throughout, 9½x11".
The Bitter Years. Edward Steichen and the Farm Security Administration Photographs. Curated by Edward Steichen. DAP, 2012. 288 pp., 229 duotone illustrations, 9½x12".
The Bitter Years. Edward Steichen and the Farm Security Administration Photographs. Curated by Edward Steichen. DAP, 2012. 288 pp., 229 duotone illustrations, 9½x12".
lunes, diciembre 03, 2012
miércoles, noviembre 28, 2012
sábado, noviembre 17, 2012
Las mujeres mandan
Paquita nació en Alto Lucero, Veracruz e inició su carrera en la Ciudad de México en1970. Contrajo matrimonio dos veces, la primera vez a los 15 años con un hombre de 42 años llamado Pablo Weber. Mientras ella esperaba un hijo de él, Paquita se enteró de que su marido ya tenía una esposa en otro pueblo y una familia entera. Ella, siendo muy joven y embarazada, no fue capaz de dejarlo y se quedó con él aún sabiendo el engaño. Se vio en la forzosa necesidad de dar en adopción el bebé a la adinerada familia Medellín de dicho pueblo. Después se volvió a casar y su matrimonio duró 31 años hasta el fallecimiento de su marido en 2004.
Fuente: wikipedia
jueves, noviembre 15, 2012
miércoles, noviembre 07, 2012
domingo, junio 24, 2012
miércoles, junio 20, 2012
doc 13 - 3
"Alter Bahnhof" es una pieza de la serie "Walks" de Janet Cardiff y George Bures Miller, cada espectador recibe un I Pod a través del cual sigue un relato audiovisual que, a la vez, lo guía en la estación de trenes de la ciudad (Kassel Hauptbanhof). El I pod es a la vez la cámara que el espectador utiliza como si en realidad estuviera encuadrando el mismo lo que está viendo.
Mientras se transita el escenario real de la estación, en los mismos exactos espacios, el I Pod superpone una realidad paralela: el recorrido de la artista por esos mismos sitios, el espacio filmado siendo intervenido con performances, danzas, situaciones climáticas distintas y personajes diversos. Una voz cálida da cuenta, en primera persona, de su estado emocional e introduce reflexiones disparadas por su paseo en la estación
pero también se convierte en una guía precisa y directa que, como en una búsqueda del tesoro, nos dice por dónde ir, dónde esperar, cuando seguir. El tesoro es, finalmente, la experiencia misma de esa caminata y esa intermitente transformación en transeunte, espectador, cameraman.
Lo brillante de la pieza es esa doble dimensión que enrarece completamente el lugar habitual de un espectador cinematográfico. Hecho de varios planos secuencia con una cámara subjetiva hermosamente filmada, vemos la mirada de la artista transitando esos mismos lugares y cuando corremos los ojos de la pantalla, descubrimos en nuestra propia mirada un nuevo relato que se articula perfectamente con el que nos fue dado. Mientras seguimos las huellas de esa película, internamente vamos montando otra con las imágenes de este paseo asombroso.
Aquí va un link a otras piezas de la serie.
doc13 - 1
Statements (October 12, 1969)
Lawrence Weiner
Lawrence Weiner
I do not mind objects, but I do not care to make them.
The object – by virtue of being a unique commodity – becomes something that might make it impossible for people to see the art for the forest.
People, buying my stuff, can take it wherever they go and can rebuild it if they choose. If they keep it in their heads, that’s fine too. They don’t have to buy it to have it – they can have it just by knowing it. Anyone making a reproduction of my art is making art just as valid as art as if I had made it.
Industrial and socioeconomic machinery pollutes the environment and the day the artist feels obligated to muck it up further art should cease being made. If you can’t make art without making a permanent imprint on the physical aspects of the world, then maybe art is not worth making. In this sense, any permanent damage to ecological factors in nature not necessary for the furtherance of human existence, but only necessary for the illustration of an art concept, is a crime against humanity. For art being made by artists for other human beings should never be utilized against human beings, unless the artist is willing to renounce his position as an artist and take on the position of a god. Being an artist means doing a minimum of harm to other human beings.
Big egocentric expensive works become very imposing. You can’t put twenty-four tons of steel in the closet.
If art has a general aspect to it and if someone receives a work in 1968 and chooses to have it built, then either tires of looking at it or needs the space for a new television set, he can erase it. If – in 1975 – he chooses to have it built again – he has a piece of 1975 art. As materials change, the person who may think about the art, as well as the person who has it built, approach the material itself in a contemporary sense and help to negate the preciousness of 1968materials . . . I personally am more interested in the idea of the material than in the material itself.
Art that imposes conditions – human or otherwise – on the receiver for its appreciation in my eyes constitutes aesthetic fascism.
My own art never gives directions, only states the work as an accomplished fact:
The artist may construct the piece;
the piece may be fabricated;
the piece need not be built.
Each being equal and consistent
with the intent of the artist
the decision as to condition
rests with the receiver upon the
occasion of receivership
The artist may construct the piece;
the piece may be fabricated;
the piece need not be built.
Each being equal and consistent
with the intent of the artist
the decision as to condition
rests with the receiver upon the
occasion of receivership
Fuente: http://www.ubu.com/papers/weiner_statements.html
miércoles, abril 18, 2012
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