En varias ocasiones los muchachos se acercaban para pedirme la sombra de sus amantes; las mujeres, la de sus maridos; las personas jóvenes, sobre todo, la de sus madres. Al escuchar el relato de sus penas, yo trataba de alejarlos de su ingenuidad. Mis esfuerzos, sin embargo, resultaron infructuosos frente a una mujer cuyo marido me había conocido; el fue maestro de música de la capilla de Versalles y su esposa estaba inconsolable desde su muerte. Esa mujer concibió la esperanza de que yo podría hacer aparecer la sombra de su
esposo delante de ella, a partir de ese momento, se convirtió en una idea fija que nada pudo cambiar. Ella me acusaba de obtener placer al prolongar y aumentar su dolor debido a mi negativa. Ví a una mujer a punto de perder la razón: me dirigí a la policia y pedí permiso para aliviar la pena de esta mujer creando una ilusión que no podría realizarse más que disipándola.Este permiso me fue otorgado, entonces me dediqué a persuadirla, con gran insistencia, de que si esta evocación fuera posible, el poder no podría ser usado más que sólo una vez. Dibujé de memoria las facciones de su marido; la imaginación de la enferma haría el resto. En efecto, en cuanti apareció la sombra ella gritó: "¡Oh, mi marido, mi querido marido! Te vuelvo a ver. Eres tú, quédate, quédate, no me dejes tan pronto. La sombra se acercó casi a la altura de sus ojos; ella se quiso levantar pero la sombra desapareció.; la mujer se quedó desconcertada y después derramo abundantes lágrimas. Su dolor se suavizó. Ella me lo agradeció de una manera expresiva; me dijo que tenia la certeza de que su marido todavía la veía, la escuchaba, y que eso sería, durante toda su vida, una dulce consolación.
Fragmento de "Memorias recreativas, científicas y anecdóticas del físico aeronauta E.G:.Robertson, conocido por sus experiencias de fantasmagoría y por sus asenciones aerostáticas en las principales ciudades de Europa; profesor de física", París, 1840; publicado en la revista mexicana Luna Cornea, Num. 28, 2004.
En la imagen se ve una escena fantasmagórica de su tumba en Paris.
sábado, febrero 05, 2011
sábado, enero 22, 2011
El suicidio artístico de Hippolyte
HIPOLYTTE BAYARD. Autoportrait en noyé, octobre 1840.
"El autorretrato de Bayard da cuenta de la agitación que anima las primeras horas de la fotografía y recuerda la batalla encarnizada que opuso a los inventores de este nuevo procedimiento, tras el objetivo de obtener su paternidad. El texto que Bayard escribió detrás de la fotografía es el siguiente: "El cadaver que ustedes ven del otro lado, es el de M. Bayard, inventor de un procedimiento del que acaban de ver y veran los maravillosos resultados (...) El gobierno que le ha dado demasiado al M. Daguerre, ha dicho no poder hacer nada por M. Bayard y el desdichado se ha suicidado. ¡Oh! ¡La inestabilidad de las cosas humanas! Los artistas, los sabios, los diarios, se han ocupado de él demasiado tarde y ahora que su cuerpo está expuesto en la morgue, nadie lo ha reconocido aún ni reclamado. Damas y caballeros, pasemos a otras cosas por temor a que afecte vuestro oflato pues sus manos y su cabeza se han comenzado a pudrir, como pueden ustedes notar".
Controverses, une historie juridique et éthique de la photographie, Daniel Girardin et Christian Pirker.
miércoles, diciembre 22, 2010
martes, diciembre 07, 2010
miércoles, diciembre 01, 2010
Problemas con la membrana
Todo comenzó cuando la guerra de Vietnam se acercaba a su fin. Las filtraciones tuvieron su debut en la prensa norteamericana el 13 de junio de 1971. Neil Sheehan, reportero del New York Times, publicó los primeros extractos de los "Pentagon Papers" que había recibido de Daniel Ellsberg, un analista senior del departamento de defensa, en enero de ese año. Cuarenta y tres volúmenes de un reporte clasificado como TOP SECRET cruzaron la barrera del secreto, sintetizados en sucesivas publicaciones de algunos de los diarios de mayor tirada de la nación.
La historia de los Pentagon Papers comenzó en junio de 1967. Robert Mc Namara, entonces secretario de defensa del gobierno de Johnson, había ordenado redactar una historia enciclopédica de la guerra en la antigua Indochina a una Vietnam Study Task Force convocada especialmente para la ocasión. Queria dejar un registro que sirviera a los historiadores futuros.
La tarea concluyó dos años más tarde. Treinta y seis analistas habían recopilado todo el material existente sin que el presidente Johnson o el secretario de estado supieran de su elaboración. Incluía la historia completa de las intervenciones y la sucesiva lista de fracasos que llevó al país a una guerra costosa y cruel.
Ellsberg colaboró con el equipo de investigación algunos meses de 1967 y en 1969 logró acceso al trabajo completo. Para entonces su visión de la guerra había cambiado radicalmente. Se había convertido en un ferreo opositor a la guerra de Vietnam pese a que, algún tiempo antes, como asesor del Departamento de Defensa, había estado en Vietnam acompañando a las tropas americanas en el terreno. Fue su mujer, una activista antibélica, quién lo ayudó a formarse otro panorama de la guerra y del rol de su país en el conflicto y cuando entro en contacto con el reporte sintió la imperiosa necesidad de compartir la información que contenía.
En octubre de 1969 se acercó a quién era por entonces asesor de seguridad nacional de Nixon, Henry Kissinger, y a algunos senadores influyentes pero no consiguió la colaboración de ninguno de ellos en la difusión de los papeles. Sus intentos posteriores con otros funcionarios también fracasaron.
Había pasado horas fotocopiando y extrayendo copias de esos volúmenes junto a su amigo Anthony Russo pero no lograba distribuir su hallazgo hasta que el NY Times finalmente recogió el guante.
La publicación generó un escandalo de proporciones y fue, de algún modo, el acontecimiento que cimentaría el impedimento legal para que filtraciones como las de Wikileaks puedieran ser censuradas previamente por las autoridades actuales.
El reporte revelaba que Estados Unidos había llevado a cabo ataques en Camboya y Laos que expandían la guerra sin informar a la población. Más aún, aseguraba que cuatro presidentes -Truman, Eisenhower, Kennedy y Johnson- le habían mentido al pueblo americano asegurando que no querían profundizar el conflicto mientras que, en los hechos, sus incursiones proliferaban.
Apenas supo del escándalo en puertas, el gobierno de Nixon logró que una corte federal impidiera la publicación y abrió cargos contra Ellsberg y Russo por espionaje. La decisión abrió un frente inesperado. Los distintos medios del país comenzaron a publicar la información y el caso llegó a la Corte Superma de justica norteamericana: "New York Times Co. vs The United States of America".
Basandose en los principios de la libertad de expresión plasmados en la primera enmienda, aunque con distintas razones, 6 miembros apoyaron una acordada que limitaba la posibilidad de una censura previa por parte del gobierno.
Aunque Ellsberg fue inicialmente encarcelado, la revelación de que los plomeros del caso Watergate lo habían estado espiando ilegalmente contribuyó a que las acusaciones contra él quedaran viciadas de nulidad.
Hoy, la revista Forbes publicó una entrevista con Julián Assange, uno de los creadores de Wikileaks. Assange anticipa una nueva filtración que promete más y mayores inundaciones. La filtración de documentos vinculados a algunos de los bancos más importantes y sus roles en la crisis económica que provocó el reciente estallido de la burbuja financiera de los créditos hipotecarios.
La aparición de Wikileaks da mucha tela para cortar en varios frentes e imagino que en breve la intelectualidad global se subira comenzará a proveernos de nuevos conceptos en torno de esta novedad. Desde los nuevos modos de acceso a la información que prescinden de la participación del estado en su desclasificación, pasando por el rol de los medios y las tareas de los diplomáticos y la importancia de su participación en la obtención y analisis de la información, hasta los consensos que sustentan la noción de seguridad nacional.
Entre tanto pienso en la variedad de alternativas que la hsitoria brinda a los realizadores audiovisuales. Como dijo una amiga de facebook todo es posible: una ficción, un documental, incluso una telenovela.
Este es el trailer de "The most dangerous man in America", la película nominada al Oscar en 2010 que presenta el caso de los "Pentagon Papers" y el relato en primera persona de Daniel Ellsberg. En lo formal queda lejos de la obra maestra de Errol Morris "The fog of war" pero ofrece una interesante contracara para sus lecciones.
Ellsberg dió está entrevista a Democracy Now refiriendose a Julian Assange y los wikileaks de Irak.
Noam Chomsky cuenta su vínculo con los "Pentagon Papers" y da sus opiniones sobre los 250 mil documentos liberados por wikileak.
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